Esta situaciones de arrogancia no sólo se ven en los médicos, muchos profesionales son capaces de creerse Dios y olvidar a quien se dirige el trabajo.
La educación no solo debe ser direccionada hacia los centros educativos, esta debe ser llevada a los diferentes ámbitos incluso a los hospitales. La idea de este blog es compartir herramientas y experiencias en el área de la Pedagogía Hospitalaria, un campo poco conocido.
domingo, 15 de febrero de 2015
El Doctor
El Doctor es una película protagonizada por William Hurt, en la que un médico arrogante debe vivir la experiencia de ser un paciente, por lo que adquiere la sensibilidad necesaria para trabajar por los demás.
Esta situaciones de arrogancia no sólo se ven en los médicos, muchos profesionales son capaces de creerse Dios y olvidar a quien se dirige el trabajo.
Esta situaciones de arrogancia no sólo se ven en los médicos, muchos profesionales son capaces de creerse Dios y olvidar a quien se dirige el trabajo.
domingo, 25 de enero de 2015
Usando las TIC
Las TIC cada día son más importantes en la vida cotidiana, es por ello que les dejamos este video que en pocos minutos explica mucha de las cosas que se pueden lograr.
sábado, 29 de noviembre de 2014
Restar es divertido
¿Alguien podrá decir que le gusta estar en el hospital? ¿Podemos imaginar que se pueden aprender cosas interesantes en el hospital? Pues aunque suene extraño, hay pacientes a los que les gusta estar en el hospital, principalmente en las escuelas o aulas hospitalarias y eso permite que la relación paciente - hospital sea más agradable. Incluso a pesar de lo doloroso que puede resultar estar en un hospital, hacer tareas puede ser un momento divertido y aquí dejamos una pequeña muestra de ello.
https://www.facebook.com/video.php?v=1484040565173889&l=7423363021591044098
https://www.facebook.com/video.php?v=1484040565173889&l=7423363021591044098
Maktub
Maktub es la historia de Antonio, un chico que debe enfrentar un cáncer terminal y que en vez de derrumbarse ante la situación que le ha tocado vivir, se ha dedicado a vivir y a mostrar lo bueno de hacerlo.
Deja enseñanzas a su madre, a Manolo y a quienes encuentra en su camino, además, vive una hermosa historia de amor con Linda.
Ahhhh... Maktub es una palabra árabe que significa "estaba escrito".
martes, 11 de noviembre de 2014
Pedagogia Hospitalaria
En esta oportunidad, presentamos un video realizado por la estudiante Yosselin Viquez Valdéz del Instituto Tepeyac de Estudios Superiores en México.
Aquí ella explica de una forma sencilla y clara aspectos básicos de la Pedagogía Hospitalaria que queremos compartir con todos ustedes y seguir demostrando cuán importante es Educar sin importar donde se esté.
domingo, 21 de septiembre de 2014
Como deben ser las escuelas hospitalarias
En la revisión de documentos y materiales de nuestro país, que hablen acerca de la Educación en los Hospitales, encontramos un trabajo muy interesante denominado "Atención psicoeducativa social en la escuela hospitalaria. Una experiencia significativa", presentado por la Msc. Adelina Hernández, Psicóloga del Hospital J.M. de Los Ríos en la I Jornada Nacional de Pedagogía Hospitalaria en Venezuela: La Educación prioridad de vida, realizada en el año 2007, se tocan puntos muy interesantes relativos a esta área. Aquí, una pequeña muestra.

La Pedagogía Hospitalaria es actual, lo que importa es el aquí y el ahora para la vida del niño (a) y adolescente, alumno paciente interno en el hospital. Es un proceso vital, permeable, condicionado al estado de salud, necesidades, potencialidades y debilidades del alumno paciente, donde fluye una constante comunicación y un compartir experiencias entre la vida del educando y del educador. El docente aprovecha cualquier experiencia, por difícil que pueda ser, para facilitar el aprendizaje significativo.
Las Escuelas Hospitalarias, deben tener un carácter educativo-formativo, donde se puedan alcanzar los objetivos propiamente pedagógicos, de su nivel escolar y se prepare de manera psicológica y afectiva al alumno paciente, para enfrentar de manera operativa otras situaciones que a lo largo de su estadía en el hospital van a experienciar, como:
1. El ambiente del hospital, como un lugar desconocido y de atmósfera fría.
2. Exámenes médicos dolorosos que determinen el diagnóstico de la posible enfermedad del niño (a) y adolescente paciente, lo cual genera inseguridad y desajuste emocional.
3. El desconocimiento o poca información de la enfermedad y del tratamiento al cual debe someterse.
4. Tiempo que va ha permanecer en el hospital.
5. Tratamiento doloroso y molesto que experimenta como amenaza, castigo y peligro.
6. Pérdida de autonomía , ausencia de intimidad y su actividad se ve reducida.
7. Separación de sus familiares, escuela, amigos y rutina.
8. La ansiedad de los padres puede contagiarse a la del niño (a) y adolescente paciente.
Estas y otras experiencias difíciles que puedan presentarse, deben atenderse en el ámbito de la Escuela Hospitalaria.
Para revisar el material completo, ingrese al siguiente link: http://www.pedagogiahospitalaria.net/jornadas/2007/ponencias/Adelina_Hernandez.pdf

La Pedagogía Hospitalaria es actual, lo que importa es el aquí y el ahora para la vida del niño (a) y adolescente, alumno paciente interno en el hospital. Es un proceso vital, permeable, condicionado al estado de salud, necesidades, potencialidades y debilidades del alumno paciente, donde fluye una constante comunicación y un compartir experiencias entre la vida del educando y del educador. El docente aprovecha cualquier experiencia, por difícil que pueda ser, para facilitar el aprendizaje significativo.
Las Escuelas Hospitalarias, deben tener un carácter educativo-formativo, donde se puedan alcanzar los objetivos propiamente pedagógicos, de su nivel escolar y se prepare de manera psicológica y afectiva al alumno paciente, para enfrentar de manera operativa otras situaciones que a lo largo de su estadía en el hospital van a experienciar, como:
1. El ambiente del hospital, como un lugar desconocido y de atmósfera fría.
2. Exámenes médicos dolorosos que determinen el diagnóstico de la posible enfermedad del niño (a) y adolescente paciente, lo cual genera inseguridad y desajuste emocional.
3. El desconocimiento o poca información de la enfermedad y del tratamiento al cual debe someterse.
4. Tiempo que va ha permanecer en el hospital.
5. Tratamiento doloroso y molesto que experimenta como amenaza, castigo y peligro.
6. Pérdida de autonomía , ausencia de intimidad y su actividad se ve reducida.
7. Separación de sus familiares, escuela, amigos y rutina.
8. La ansiedad de los padres puede contagiarse a la del niño (a) y adolescente paciente.
Estas y otras experiencias difíciles que puedan presentarse, deben atenderse en el ámbito de la Escuela Hospitalaria.
Para revisar el material completo, ingrese al siguiente link: http://www.pedagogiahospitalaria.net/jornadas/2007/ponencias/Adelina_Hernandez.pdf
Tenemos Derechos a la Educación
A veces da la impresión que el Derecho a la Educación es un derecho que dependiera de donde o como nos encontremos, pero no es así, hasta los momentos no existe ley que diga que el derecho a la educación puede ser prelado ante tal o cual situación, es por ello que debemos defender el derechos que todos tenemos a gozar de la educación, en especial, los niños, niñas y adolescentes con salud disminuida.
Aquí, solo unos ejemplos del marco legal que busca defender tan importante Derecho.
Según la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) en 1948, en la
Declaración Universal de los Derechos Humanos, que fue Adoptada y
proclamada por la Asamblea General en su resolución 217 A (III), del 10 de
diciembre de 1948, se encuentra el artículo 25, que busca garantizar el derecho
a la salud. “Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le
asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la
alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios
sociales necesarios…”
En el artículo 26,
numeral 2, del mismo documento, habla acerca del Derecho a la Educación,
específicamente “La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la
personalidad humana y el fortalecimiento del respeto a los derechos humanos y a
las libertades fundamentales…”
Constitución
de la República Bolivariana de Venezuela (2000), artículo 102, dice: “La educación es un
derecho humano y un deber social fundamental, es democrática, gratuita y
obligatoria. El Estado la asumirá como función indeclinable y de máximo interés
en todos sus niveles y modalidades, como instrumentos del conocimiento
científico, humanístico y tecnológico al servicio de la sociedad…”.
Mientras, el artículo 103 dice lo siguiente: “Toda
persona tiene derecho a una educación integral, de calidad, permanente, en
igualdad de condiciones y oportunidades, sin más limitaciones que las derivadas
de sus aptitudes, vocación y aspiraciones, la educación es obligatoria en todos
sus niveles, desde el maternal hasta el nivel medio diversificado. La impartida
en las instituciones del Estado, es gratuita hasta el pregrado universitario. A
tal fin, el Estado realizará una inversión prioritaria, de conformidad con las recomendaciones
de la Organización de las Naciones Unidas. El Estado creará y sostendrá
instituciones y servicios suficientes dotados para asegurar el acceso,
permanencia y culminación en el Sistema Educativo. La Ley garantizará igual
atención a las personas con necesidades especiales o con discapacidad y a
quienes se encuentren privados o privadas de su libertad o carezcan de
condiciones básicas para su incorporación y permanencia en el sistema
educativo.
Pedagogía Hospitalaria
En esta oportunidad, queremos hacerles conocer un poco de algunas de las definiciones que se manejan de la Pedagogía hospitalaria:
Del Valle y
Villanezo (citado por Serradas, 2003) aclaran que la Pedagogía Hospitalaria no
es una ciencia cerrada sino multidisciplinar, que se encuentra todavía
delimitando su objeto de estudio para dar respuesta a aquellas situaciones que,
en la conjunción de los ámbitos sanitarios y educativos, la sociedad va
demandando, haciéndose igualmente necesarios programas de atención al niño
convaleciente, es decir, concibiendo la convalecencia en el domicilio como una
prolongación del período de hospitalización.
![]() |
| Juego de roles |
Para Lizasoáin (2000), la Pedagogía Hospitalaria "es aquella rama diferencial de la pedagogía que se encarga de la educación del niño enfermo y hospitalizado, de manera que no retrase su desarrollo personal ni en sus aprendizajes, a la vez que procura atender a las necesidades psicológicas y sociales generadas como consecuencia de la hospitalización y de la concreta enfermedad que padece."
Actualmente al hablar de
Pedagogía Hospitalaria, se le entiende como una novedosa ciencia de la educación,
a cuyo cargo está la formación de los docentes destinados a atender a aquellos
estudiantes que, por diferentes razones de salud, están hospitalizados o
siguiendo algún tratamiento que interrumpe su escolaridad y, en consecuencia,
están fuera del aula regular dejando intactas sus necesidades educativas. Cardone
y Monsalve (2011)
Según González y Polaino
(citado por Castañeda, 2006) la pedagogía hospitalaria se dirige expresamente a
la “atención y optimización de la educación de los pacientes” sea cual
sea la edad y el estado físico o mental de éstos, intentando mejorar sus
condiciones de vida a través de la Educación.
Según Guillén y Mejías,
(2002) “La educación para niños hospitalizados no se limita a la educación
formal: incluye el conjunto de relaciones emotivas y afectivas que permiten el
desarrollo continuo del niño (físico, psicológico, social) en el difícil
entorno del hospital”. (p. 28)
Las TIC en Pedagogía Hospitalaria
Es de conocimiento a voces la importancia que tiene el uno de las Tecnologías de la Comunicación y la Información (TIC) en el día a día de muchos. Quizás hay momentos en que recordamos como eran los primeros celulares, las primeras computadoras, la primera vez que enviamos o recibimos un correo electrónico... Los celulares han evolucionado, el tamaño y peso disminuyó de manera muy notoria y cada día tienen más funciones. ya no son solamente utilizados para hacer llamadas, ni enviar SMS, se pueden descubrir grandes cosas y estar informados al momento en que ocurren los hechos. Las computadoras ya no son solo unos equipos gigantes, estéticamente desagradables y solo destinadas al uso en el hogar u oficinas. ahora tienen pantallas cada vez más delgadas y en modelos que se ha vuelto sencillo llevarlas a cualquier parte. Los correo electrónicos han sustituido en gran medida a los mensajes tradicionales en los que el uso de papel era obligatorio y tiempo de llegada podía ser incierto.
Muchos de los chicos con los que actualmente trabajamos los docentes, no saben lo que es un mundo sin teléfonos celulares ni computadoras, sin correos y sin twitters... sin TIC, es por ellos que necesitamos aprender y utilizar las herramientas que existen y que ellos conocen, no solo para decir que sabemos, sino para poder enseñar mejor y de manera más interesante, es por eso que invitamos a los docentes a perder el miedo ante las TIC y a usarlas para muchas cosas, entre ellas aprender que la Pedagogía Hospitalaria existe y lo beneficioso que puede resultar para el trabajo con nuestros estudiantes que deben alejarse de las aulas regulares por encontrarse atravesando situaciones de enfermedad.
Espacios educativos y/o recreativos
Aquí dejamos un pequeño cuadro con información de algunos de estos espacios que funcionan en hospitales de Caracas.
sábado, 9 de noviembre de 2013
Los niños aprenden en el Hospital
A veces tenemos la falsa
creencia de pensar que los niños que reciben tratamientos en los hospitales están
ajenos a lo que allí y con ellos sucede, pero resulta falso, porque ellos son unos
aprendices perfectos y constantes.
Hace poco una paciente de 6 años se encontraba recibiendo tratamiento y el enfermero le pregunta a la mamá que era lo que le estaban poniendo y la mamá vio al techo, a las paredes y hasta me vio a mí pretendiendo que yo le diera la respuesta y entonces la niña respondió, en estos momentos estoy recibiendo Vancomicina cada 6 horas y en la mañana me colocaron asparaginasa vía intramuscular. Ante esta respuesta los 3 adultos que allí nos encontrábamos (enfermero, mamá y yo) no hicimos otra cosa que reírnos porque ella, una niña de 6 años no sólo sabía lo que recibía, sino que manejaba nombres y términos.
En otra ocasión esta misma niña fue capaz de mandar
a buscar con su mamá a una enfermera para decirle que tenía malestar estomacal
uy que por favor le colocaran Ondasetron
y Omeprasol. La mamá no sabia que esto se podía colocar al mismo tiempo y
al doctor que en ese momento se encontraba de guardia, no le quedó otra que reír
y decir que ella ya estaba lista para dar las indicaciones medicas. Desde ese día
convertimos a Rai en la Medico Adjunto del Servicio.
Esto es una muestra de lo que son capaces de
aprender nuestros chicos en los hospitales y es entonces que surge una
pregunta: ¿Qué impide a los niños que están en situación de hospitalización,
continuar sus estudios si son capaces de aprender incluso desde lo que les
duele en el hospital? En lo particular, considero que con la guía de los
profesionales adecuados, pueden seguir siendo los niños que juegan, ríen y
aprenden.
viernes, 9 de agosto de 2013
Recaída
Este documento no llevará la
imagen de ningún paciente, sólo la que cada lector pueda crearse en su mente.
La letra del texto es verde, porque es el color de la esperanza. Las palabras
aquí plasmadas, serán referentes de una situación específica. De la persona que
escribo es una chica a la que tengo pocos días de conocer, pero con la que ya
me he enganchado. Aunque a nivel de posición profesional yo soy la Maestra, es
ella quien me está enseñando a mí. Sólo pensar en las cosas que quiero decir,
hacen que en mi garganta se forme un nudo inexplicable y que a mis ojos llegue
el momento de la lluvia.
No soy médico, de hecho, estoy
muy lejos de serlo, pero me he tenido que adaptar y conocer de algunas cosas de
las situaciones que se viven dentro de un ambiente hospitalario. Sé de
diagnósticos, sé de tratamientos, sé de estudios, sé de rostros… Algunas veces
me puedo jactar de lo que sé, pero en otras oportunidades he sentido que saber
puede dar miedo. Tengo poco más de 5 años de haber llegado al mundo de la
Pedagogía Hospitalaria y le agradezco a Dios de manera infinita esta
oportunidad porque he aprendido, disfrutado y vivido bastante. Hay quienes
dicen que debo tener corazón de hierro para soportar las situaciones que aquí
se viven, pero por el contrario, cada día aparecen nuevas emociones, es como si
los sentimientos evolucionaran. Puedo reír y llorar en el transcurso de 5
minutos sin necesidad de tener un trastorno de conducta.
Quizás es un tanto trillado
este pensamiento, pero que a una persona le digan que tiene cáncer significa
una mezcla de sentimientos negativos que van desde el dolor, hasta la ira,
pasando por el sentimiento de culpa. Seguimos buscando el por qué a esa
enfermedad y no lo conseguimos, porque no es posible que alguien merezca
semejante sufrimiento, pero cuando el cáncer lo padecen los niños, las
interrogantes aumentan al igual que el dolor.
No voy a describir la
enfermedad, pero si trataré de hablar de una palabra que para un paciente que
está fuera de tratamiento, significa algo superior a todo lo anterior y esa
palabra es RECAÍDA.
En el tiempo que tengo
trabajando con chicos que atraviesan la enfermedad he visto como algunos la
superan y otros no, como algunos de ellos recaen y la vuelven a superar y como
otros no o como algunos simplemente no recaen y quizás nunca recaerán; pero
nunca me había tocado una oportunidad como la que tengo ahora.
Hace pocos días me tocó
conocer a una chica genial, aunque todo el mundo me la describió como un ser
casi despreciable, incluso ella más de una vez me ha hablado de su mal carácter,
la percepción que tengo es totalmente diferente. No sé si le caí bien o si
tengo una especie de ángel para chicos con carácter “fuerte” y a estas alturas
puedo decir que han sido pocas veces he sido víctima del mal genio de muchos de
ellos. No sé qué hago, trato de ser lo más natural, incluso creo que a veces
les he tenido que halar las orejas (metafóricamente), para que agarren
“mínimo”. Esta chica me contó que con su llegada al hospital le había pedido a
una trabajadora que saliera de su habitación, porque no estaba de ánimo para
recibir a nadie Así me lo hizo saber una doctora y aunque la quería conocer, me
dio un poco de nervios el pensar con que me pudiera salir a mí, pero aun así me
fui a su habitación (casi que arriesgándome a que me lanzara un objeto
contundente en lo que me viera entrar), me presenté, presenté a mi compañera y
ella empezó a hablar y después a sonreír… Explicó el incidente de la mañana y
lo resumiré así: Estaba llegando al hospital, viendo la cama, acomodando todo y
pensando en las cosas que tengo que pasar otra vez; simplemente no estaba para
atender nada más.
Etiquetas:
cáncer,
pedagogía hospitalaria,
recaída
sábado, 4 de mayo de 2013
Manual para acompañar
¿Existirá un manual que nos enseñe a acompañar? Posiblemente
sea tan probable como la existencia de una manual para ser buen padre... Meros
intentos, pero nada aplicable a toda persona o toda situación. En la cultura
venezolana, existió un personaje muy popular de una telenovela, Eudomar Santos,
quien puso de moda un dicho que rezaba así: "como vaya viniendo, vamos
viendo". Al parecer, esta frase se puede aplicar en diversos ámbitos y más
cuando se debe acompañar a alguien que esté pasando por una situación de
vulnerabilidad a causa de malestares del cuerpo o alma, porque no sabemos cómo
actuar, sólo lo hacemos a medida de transcurre el hecho.
![]() |
| Hermoso cuando el acompañado se siente bien con su acompañante. |
Cuando se está involucrado en una situación de
hospitalización, como acompañantes, no es difícil experimentar sensaciones de
tristeza, pero es nuestro deber sobreponerse ante esta situación y convertirse
en herramienta para contener aquellos sentimientos de duelo que puedan embargar
a la persona con salud disminuida y sus demás acompañantes.
No podemos darnos el "lujo" de convertirnos en
protagonistas y creer que nuestro dolor es superior al de los demás. El
acompañante debe ser una persona que pueda ayudar y no entorpecer el proceso
que atraviesa el acompañado.
A quienes están involucrados en el área sanitaria, se les
suele tildar como personas inhumas e insensibles, pero en muchas ocasiones
simplemente han adoptado posturas (a veces inadecuadas) para no resultar “tan”
afectado emocionalmente.
Habiendo revisado algunos artículos de Elisabeth Klüber –
Ross y Natalia Plá Vidal quienes hablan acerca del proceso de duelo y la
actuación del acompañante, se pueden hacer diversas interpretaciones, pero
aquí he preparado una especie de decálogo que bien podría servir para la
persona que acompaña:
I. No
juzgar. La actitud del acompañado o de sus acompañantes, no deben ser un
motivo para juzgar.
II. Saber
callar. Para acompañar, no es necesario emitir palabras, a veces el
silencio resulta más apropiado.
III.Evitar
el protagonismo. El acompañado no necesita estar en un segundo plano, él es
protagonista de su situación… de su momento, no es el momento del acompañante.
IV. Saber
a quién se acompaña. No todos los acompañados se parecen, son personas
diferentes, con necesidades diferentes.
V. No mentir. Cuando el acompañado pregunte algo, responder con la verdad o buscar a la
persona adecuada que pueda responder.
VI. No ofrecer. Aquello que no se puede cumplir, no se puede ofrecer.
VII. Conocer
qué tiene el acompañado. El acompañante debe manejar la información de
aquello que aqueja al acompañado.
VIII. No llorar. El acompañante debe manejar sus emociones.
IIX. Saber
motivar. Es necesario alentar en el acompañado aspectos de su vida que le
permitan luchar para cumplir sus anhelos y vivir mejor, sin que su situación
sea impedimento.
X. Dejarse
influir por el acompañado. El acompañante debe estar dispuesto a dejar que
el acompañado influya en su vida.
Etiquetas:
acompañado,
acompañante,
duelo,
Elisabeth Klüber Ross,
Natalia Plá Vidal
viernes, 16 de marzo de 2012
¿Enfermer@s o monstruos?
![]() |
| La confianza permite jugar y amar. |
Quizás este título, no sea muy agradable para más de un@ enfermer@, pero hay situaciones que me obligan a preguntarme esto.
Toda persona que ha tenido alguna experiencia en un centro de salud sabe que a veces a quien más se ve y con quien más contacto se tiene, es con l@s enfermer@s. Muchas de estas veces, las experiencias no son nada, pero nada agradables. No vamos a decir que ell@s deben tener siempre una sonrisa en el rostro o tratarnos como si fuéramos sus grandes tesoros; pero debemos recibir un trato humano.
Una de ellas la buscó, en horas de la madrugada porque un paciente no paraba de llorar. La doctora va al cuarto de ese niño de 3 años de edad y lo revisa, se percata que no hay dolor ni nada “físico” que pudiera tenerlo alterado en ese momento, entonces pasa a preguntar a la mamá del niño que había sucedido y la mamá le responde que el niño estaba llorando porque cuando estaban tratando de tomarle una vía, no se dejaba, se movía y lloraba, entonces las enfermeras le dijeron que si no se callaba, le iban a puyar la lengua. La doctora estaba muy molesta, por lo menos así lo dejó ver cuando nos lo contó a las enfermeras regulares del servicio y a mí.
Esta situación me hace preguntar: ¿Qué pensaban estas enfermeras al decirle semejante cosa a ese niño? ¿Será que nunca han recibido una charla o alguna materia que los prepare para trabajar con los pacientes? ¿Deberán recibir apoyo psicológico? ¿Cómo pueden ser enfermeras? ¿Cómo pueden tratar a un ser humano así? ¿Qué se puede hacer para que estas situaciones no se repitan? Aspiro que estas preguntas puedan contar con respuestas positivas para los pacientes, sus acompañantes y para todos los que hacen vida dentro de los centros de salud.
![]() |
| Aquí esta paciente le explica a las enfermeras, como debe tomarse una vía. |
¡Las mamás también tienen nombre!
Hace tiempo, cuando me estaba iniciando en este campo de la educación hospitalaria, tuve la oportunidad de compartir y escuchar las intervenciones de excelentes profesionales en el área y entre ellas hay una que me dejó una espinita…
A quiénes de las personas que tienen hijos han tenido la sensación de haber perdido su identidad? Cuántas Marías o Josés han dejado de ser llamados por sus nombres para responder al llamado de “la mamá de…” o “El papá de…”? Y si esta situación se presenta en un hospital, hasta pueden decir: “La mamá del paciente de la cama tal”!
A veces he hecho mención de esta situación con un poco de jocosidad (quizás característica muy venezolana), porque en más de una ocasión he dejado de ser Yelitza, para pasar a ser la mamá de Oscar David; pero porqué debe ser así? Creo que a ningún padre, sobretodo a las madres, nos avergüenza ese rol, pero no por el hecho de parir o criar a nuestros retoños perdemos la identidad.
Retomo el comienzo de este escrito, para decir que dentro de las tantas exposiciones que hubo en ese encuentro, la que hizo la profesora Mildred Gauzau, con el apoyo de la psicóloga Adelina Hernández, del Hospital J.M. de Los Ríos; hablaron de la pérdida de identidad de los padres dentro de los hospitales. Como que si no fuera suficiente lo que deben vivir en los centros de salud, también deben olvidar que tiene nombre propio? Todo niño o niña tiene derecho a tener un nombre propio desde el día de su nacimiento e incluso de su concepción, entonces por qué le vamos a quitar el nombre a los padres?
Lo cierto del caso, es que este año, en los días previos al “Día de las Madres”, decidimos no solo colocar el nombre del paciente en sus camas, sino también, el de su acompañante. Con esto, no sólo damos buen uso al nombre de los acompañantes, también abrimos espacios a la confianza y hasta al autoestima; podemos tener una comunicación más directa y efectiva.
Es interesante la reacción que tienen los padres a la hora de ser llamados por su nombre, demuestran que la cosa no es solo de los hijos, sino de vital interés para ellos.
En estos días, la “mamá” de uno de esos pacientes me dio las gracias, yo por supuesto no entendí porque lo hacía y le pregunté, entonces ella me respondió: me gusta que me llamen por mi nombre!
domingo, 27 de marzo de 2011
Frente a la clase
Este blog fue hecho para hablar de la educación en los ambientes hospitalarios, pero debido a una película que pude disfrutar hace poco y después de haber hecho una breve investigación acerca del tema me atrevo a afirmar lo siguiente:
La película Front of the class (Frente a la clase), trata de un joven que desde los 6 años de edad empieza a sufrir del Síndrome de Tourette, que no es otra cosa más que un desorden neurológico que lo obliga a emitir sonidos o movimientos bruscos, de manera involuntaria. La ignorancia existente alrededor de la enfermedad, hace que sea maltratado, que sea mal visto ante sus compañeros, profesores e incluso su propio padre.
Su madre al descubrir la enfermedad, decide ayudarlo, investigando acerca de este extraño síndrome y hasta llevándolo a un grupo de apoyo que en realidad no lo es, con personas que al igual que su hijo deben vivir con este desorden y que se obligan a aislarse del mundo y no faltó quien recomendara un exorcismo.
Brad Cohen, protagonista de esta historia, nos enseña como decide hacer de esta enfermedad, su principal maestro y herramienta importante en su desarrollo personal y profesional; logrando convertirse en uno de los mejores maestros, con su manera tan particular de enseñar.
Aquí les dejo un enlace, para que por lo menos puedan ver parte de esta película, basada en hechos de la vida real.
http://www.youtube.com/watch?v=u7YpDPNdEwQ&feature=related
- Es necesario respetar el derecho a la educación de cualquier ser humano, pero es aún más importante que todos como sociedad, estemos dispuestos a defender esos derechos y quizás no tanto para nosotros, sino para nuestros prójimos, para aquellos que lo necesitan tanto o más que nosotros.
- No podemos negarle a ninguna persona, sin importar su condición física, mental, económica, política y racial, que pueda desenvolverse en la sociedad.
La película Front of the class (Frente a la clase), trata de un joven que desde los 6 años de edad empieza a sufrir del Síndrome de Tourette, que no es otra cosa más que un desorden neurológico que lo obliga a emitir sonidos o movimientos bruscos, de manera involuntaria. La ignorancia existente alrededor de la enfermedad, hace que sea maltratado, que sea mal visto ante sus compañeros, profesores e incluso su propio padre.
Su madre al descubrir la enfermedad, decide ayudarlo, investigando acerca de este extraño síndrome y hasta llevándolo a un grupo de apoyo que en realidad no lo es, con personas que al igual que su hijo deben vivir con este desorden y que se obligan a aislarse del mundo y no faltó quien recomendara un exorcismo.
Brad Cohen, protagonista de esta historia, nos enseña como decide hacer de esta enfermedad, su principal maestro y herramienta importante en su desarrollo personal y profesional; logrando convertirse en uno de los mejores maestros, con su manera tan particular de enseñar.
Aquí les dejo un enlace, para que por lo menos puedan ver parte de esta película, basada en hechos de la vida real.
http://www.youtube.com/watch?v=u7YpDPNdEwQ&feature=related
domingo, 6 de marzo de 2011
En el Hospital
| Felíz, mientras juega |
| Taller de Manualidades |
Son muchas cosas las que puede pasar por la cabeza de una persona que tiene cáncer, principalmente la palabra muerte, pero podemos decir que piensa un niño al escuchar esta enfermedad? Dependiendo de la edad, será su concepción de la realidad. Para los niños pequeños significa alejarse de su casa, su cama, sus juguetes, su familia y recibir agresiones dolorosas (inyecciones, estudios, operaciones, etc.), para los más grandes es además preguntarse si podrán regresar a sus actividades o qué sucederá mañana.
| Risas sinceras |
| Festejando |
martes, 1 de febrero de 2011
La Pecera
Página con información de los avances en la Pedagogía Hospitalaria que se trabaja en México. http://www.lapecera.ayuve.net/aulas.php
martes, 19 de octubre de 2010
A MIS MAESTROS… DE UN ALUMNO ESPECIAL
Necesito apoyo, solidaridad, cariño… No lástima o compasión.
Necesito que te me acerques, que me toques y que me acaricies…
Porque aunque yo quiera hacerlo, mis brazos y mis piernas no pueden.
Necesito que me hables, que me saludes al llegar, que te despidas de mí.
Porque aunque esté callado yo te puedo oír bien y cuando llegas o te vas, te siento, te conozco, te extraño, y… te quiero.
Necesito sentirme uno más de esos revoltosos, gritones niños de la escuela, y participar mediado por brazos y piernas fuertes… que muevan mi silla, para moverme como ellos… que tengan paciencia para esperar mis lentos movimientos y vean que si quiero participar. Necesito, como todos los niños, que en su momento me recuerden mis deberes y me exijan cumplirlos, que debo esforzarme cada día en mi conducta social, mis logros motores, para hacerme más independiente, más maduro, en un lógico crecimiento.
Necesito que se interesen por mis continuas actividades.
Porque todo esto ya no es una tragedia nueva, sino parte cotidiana de mi “especial vida”.
EN FIN, COMO TODOS, NECESITO QUERER Y SER QUERIDO.
Cardona, E. Angélica L. y otros. Estrategias de atención para las diferentes discapacidades. Manual para padres y maestros. Editorial Trillas. México (2006)
sábado, 11 de septiembre de 2010
EL ROL DEL EDUCADOR HOSPITALARIO
A pesar de no trabajar en aulas convencionales, el Educador hospitalario tiene diferentes funciones, quizás requieran más dedicación.
- Ser útiles al niño/a hospitalizado/a.
- Conocer.
- Decidir, programar.
- Adquirir recursos.
- Aprovechar y repartir los recursos.
- Mantener una adecuada comunicación y relación entre los/as miembros/as.
- Crear una buena estructura y dinámica de trabajo.
| Niños trabajando en una habitación del hospital. |
- Relacionarse con el exterior.
- Dar respuesta a los problemas que presentan los/as destinatarios/as del proyecto.
- Creer en lo que hacemos.
- Conocer el proyecto en el que participamos.
- Conocer a los niños y niñas: sus necesidades, intereses, ...
- Reflexionar sobre nosotros/as y sobre cómo trabajamos y cómo podemos mejorar.
- Saber hacia dónde vamos.
- Tomar decisiones.
- Ser flexibles, tener la mente abierta.
- Programar y ejecutar las actividades.
- Obtener recursos económicos, materiales e infraestructura.
- Desarrollar y transmitir entusiasmo.
- Desarrollar la iniciativa y la creatividad.
- Acoger a los/as nuevos Educadores/as Hospitalarios/as.
- Llevar las cuentas...
- Mantener la cohesión del grupo.
- Asistir a las reuniones.
- Solucionar conflictos y tensiones.
- Favorecer la unión.
- Comunicar e informar de casos.
- Ser crítico y sincero a la vez que innovador/a.
- Plantear problemas que existan.
- Buscar soluciones.
- Priorizar el trabajo.
- Revisar y dar salida a lo pendiente.
- Repartir tareas: saber distribuir recursos y esfuerzos.
- Coordinar el trabajo.
- Evaluar.
- Comunicarse con el exterior.
- Informar al resto de equipos.
Tomado de la página http://animacion.synthasite.com/curso-educador-hospitalario.php
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






